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sábado, 17 de mayo de 2008

andar solos



2 comentarios:

La DuSSa MedduSSa dijo...

Bueno, aca me paso
ando desconectada del espacio virtual..

en si no es que me aburrio sino que por ahi me canso contar tantas cosas para lograr entenderlas, siempre fue como un juego infantil conmigo misma, aunque pareciera un ejercicio intelectual rebuscado...muchas veces uno se comunica con los otros solo para escucharse a si mismo decir barbaridades jajaja no por egocentrismo sino por disfrutar del deporte del analisis obsesivo de las tautologias de la vida...

yo siempre me persegui el rabo jajaja siempre gire sobre mi propio eje para ver mejor las cosas...

todavia no se si resulta...solo se que marea bastante...


no puedo mantener mi flog...
despues te paso los datos y te lo dejo si lo queres.. en fin

gracias por pasarte por el blog
ese si lo mantengo de a poco :)
te mando un beso che despues contame como andas en un mail si tenes tiempo...


besoteeeeeeeee Cass

igual espero que siempre estes bien
c yaa

Kafirun dijo...

Estimada...

Lo que cuento, es lo que puedo contar. En sí, a mi me satisface el escribirlo, es un mero juego en el que no sufro. Después cuando lo leo a la distancia, me genera cierta, o mucha, melancolía. La verdad es que hay un trasfondo, y aunque consagraría más de una religión al anatema, esa cruzada interior por la que escribo esta historia tiene otro origen violento, completamente ajeno a lo místico. Pero se traduce en una crítica descarnada de "mi" religión.
Cuando leía tu mensaje, me sentí conmovido... conozco mucha gente religiosa o que ha tenido una educación de tal índole, pero cuando hablabas del dolor de esos recuerdos y del ritualismo, y cómo se afianza de manera duradera en nuestras costumbres me sentí agobiado e identificado. En mi caso, me asalta una conmoción interior ante ciertas prácticas, que una persona que no se haya educado bajo el peso de la educación religiosa no puede comprender. Porque, inevitablemente, aunque te conviertas en un razonador extremadamente crítico, la belleza de ciertas costumbres nos conmueven. Muchas veces, mi sensibilidad al respecto es incomprendida por personas muy cercanas que me consideran lisa y llanamente un escéptico. Igual, ese es un problema que no me concierne.
Y acerca de tu propia educación, y de tu rígido pasado, o de tu presente marcado por anquilosadas doctrinas, es algo que si no te molesta, quiero conocer. No sólo debés tener malos recuerdos, seguramente hoy, muchos de los mejores trazos de tu personalidad le deban algo a esos ritos oscuros y vacíos.
Fui educado, no en la rigidez islámica, sino en la rigidez ignorante de la cultura bautista.
Ese cristianismo desinformado, discriminatorio y pretendidamente inspirado, modeló mi personalidad de maneras inesperadas. Lo más inesperado es que desde muy temprano, sentí una rebelión contra él. No obstante esa rebelión, con el bautismo me infundieron ciertos pruritos que disimulé mucho tiempo y que hoy trato de ignorar. Recaudos que seguramente a veces tengas en situaciones que únicamente tienen que ver con una cuestionable pureza ritual.
El tema, es que en mi rebelión contra el bautismo, me topé con las más variadas religiones, la más importante de ellas, el Islam. Es una religión que me generó mucho dolor. Pero ya habrà tiempo de contarte más, te estoy robando mucho tiempo.
Independientemente de mi historia religiosa y de las frustaciones que significaron los diversos ritos, y aunque haya recibido maldiciones de todas ellas, prefiero consagrarme a lo que me gusta, las artes y las letras, que perder la vida en discusiones con ortodoxos. No quiero convertirme en un ortodoxo al revés.

Compartiremos plegarias en Ramadán. Te habrá dicho algún rabino que los musulmanes,en el fondo, no son idólatras (esto también a modo de broma... si los musulmanes no quieren leer mi historia, se la vendo al Mossad o se la regalo a Benedicto XVI)

Beso grande